Human-Centric Marketing: el camino correcto para diferenciarse

Los comportamientos y hábitos de los consumidores se han transformado. Después de sobrevivir a una pandemia las personas ven la vida a través de nuevos ojos y nuevas perspectivas. Ya no quieren ser para las organizaciones únicamente fuentes de ingreso, por el contrario, quieren ser escuchados e interactuar con aquellas marcas que tiene en su ADN un propósito claro con el que contribuyen al desarrollo y bienestar no solo de los clientes, sino también de empleados y proveedores.


Hoy las compañías tienen un reto poderoso, conectar con el lado más humano de los consumidores a través de la empatía, el reconocimiento, los valores y lograr un equilibrio entre los objetivos de cada uno de ellos y los de la propia marca.

Atrás quedaron los indicadores que sólo median las ganancias por venta de productos y servicios, ahora el éxito de una compañía también se expresa en la fortaleza de las relaciones que tiene con sus clientes. En la actualidad, humanizar la marca es la dirección correcta para diferenciarse de los demás.


Y es allí en donde entra en juego el Human-Centric Marketing, una metodología enfocada en el lado humano de las personas, en lugar de su perfil consumidor y que conecta de forma directa con los sentimientos, poniendo a las personas en el centro de la comunicación.

El Human-Centric Marketing empieza dentro de la misma compañía. Quienes hacen parte de la organización deben apropiarse de la marca y contar con un ambiente agradable en donde se sientan valorados, de esta forma serán los primeros embajadores y se comprometerán con los mismos intereses del negocio.


Para ello se debe partir de dos aspectos fundamentales: la empatía y los valores. Hay que ponernos en los zapatos de nuestros grupos de interés, tener la capacidad de establecer una comunicación de igual a igual basada en los sentimientos y alineada siempre a contribuir en su felicidad y bienestar.


De igual forma, en el momento de comunicarse con sus grupos de interés, la organización debe mostrar su propósito superior, su espíritu, el ´para qué´ de sus actividades. Así, los consumidores verán más fácilmente lo que hay detrás de una marca, su lado humano.


Para conseguir que funcione, se debe conocer y entender muy bien tanto las conductas como las emociones y la realidad que vivimos las personas en su individualidad y en su relación con los otros. Analizar, interpretar y empatizar con estos datos hace posible diseñar a la medida los mensajes que impactarán positivamente en ellos y sus comunidades. De esta manera, su intención de compra se inclinará hacía la utilización de nuestros productos y servicios.


Humanizar la comunicación trae muchas ventajas para las organizaciones; se crean vínculos más empáticos con la audiencia, aumenta la satisfacción de los consumidores, mejora la percepción de marca, incrementa el número de clientes potenciales, da mayor visibilidad a los valores de la empresa y contribuye a crear un mundo más consecuente y sensible.


Si quieres conocer más sobre esta y otras metodologías que te ayudarán a inspirarte para conseguir una mejor comunicación con tus clientes, debes inscribirte a la Cumbre Latinoamericana de la Economía Creativa, que se realizará el 27 y 28 de octubre en Cartagena. www.mascartagena.co